Ronquidos: la tragedia de las noches en blanco
Columna Sapiencias
Los ronquidos pueden afectar la convivencia en pareja y convertirse en una señal de trastornos del sueño con consecuencias importantes para la salud.

Enrique Chao Barona
Sin duda, los ronquidos pueden separar amores. Aunque muchas personas consideran los ronquidos una simple molestia nocturna, lo cierto es que pueden afectar seriamente la convivencia en pareja y, en algunos casos, ser un síntoma de trastornos del sueño que requieren atención médica.
Una palabra que pone los pelos de punta entre los integrantes de una familia es el verbo roncar. Muchas parejas encuentran en esa voz el motivo de disputas y quejas porque los ronquidos, los gruñidos, los aullidos y los jadeos no dejan descansar a uno de sus integrantes.
Roncar no es una disfunción insignificante: roncar es malo para el amor. No solo causa problemas de salud al roncador, también puede tener repercusiones en la vida en común que a veces llegan a ser extremas.
En casos excepcionales, las discusiones derivadas de los ronquidos han llegado incluso a desencadenar episodios de violencia documentados por la prensa internacional. Aunque se trata de situaciones aisladas, reflejan el nivel de tensión que este problema puede generar dentro de una relación.
Ronquidos y vida en pareja
La Asociación Británica del Ronquido y la Apnea del Sueño ha difundido estudios que relacionan los ronquidos con conflictos de pareja, irritación constante, problemas de convivencia e incluso divorcios.
Muchas parejas admiten que su vida sexual se ve afectada por esta causa, con el agravante de que los roncadores privan a su compañero o compañera de una cantidad considerable de horas de sueño a lo largo de los años. El asunto es tan serio que el Medical Sleep Center de la Universidad de Illinois encontró que las parejas en las cuales uno de sus integrantes ronca o padece apnea del sueño presentan tasas de divorcio superiores al promedio.
Los ronquidos son el sonido ronco o fuerte que se produce cuando el aire pasa por los tejidos relajados de la garganta y hace que vibren durante la respiración. Para algunas personas esto puede convertirse en un problema crónico y, en ciertos casos, ser indicio de una enfermedad más grave.
Una molestia que puede afectar la salud
Se estima que una proporción importante de hombres y mujeres ronca de manera habitual. Entre los factores que favorecen esta condición se encuentran el exceso de peso, la acumulación de grasa en determinadas zonas del cuerpo, el consumo de alcohol, el tabaquismo y algunos cambios hormonales.
Los ronquidos pueden convertirse en una molestia insoportable para las parejas. Sin embargo, ciertos cambios en el estilo de vida ayudan a reducirlos, como bajar de peso, evitar el consumo de alcohol antes de dormir y abandonar el tabaco, ya que este aumenta la inflamación de las vías respiratorias superiores y dificulta el paso del aire.
También se recomienda evitar, en la medida de lo posible, algunos medicamentos sedantes antes de acostarse y procurar dormir de costado, ya que la posición boca arriba favorece la obstrucción de las vías respiratorias.
Por supuesto, existen medicamentos, gotas, sprays, dispositivos médicos y procedimientos quirúrgicos que pueden ayudar a disminuir los ronquidos. Sin embargo, no todos los tratamientos son adecuados ni necesarios para todas las personas.
Cuando el problema va más allá del ruido
Casi todas las personas roncan de vez en cuando. Se calcula que alrededor del 40% de la población adulta presenta ronquidos ocasionales que no necesariamente están asociados con alguna enfermedad.
No obstante, existen casos relacionados con trastornos respiratorios como la apnea obstructiva del sueño, la roncopatía o problemas anatómicos de la nariz y las vías respiratorias, entre ellos desviaciones del tabique nasal, pólipos o hipertrofia de cornetes.
Muchos de estos problemas pueden tratarse mediante medicamentos, prótesis dentales, entrenamiento específico o cirugía.
Asimismo, los especialistas atienden las causas subyacentes, como la obstrucción nasal crónica y la apnea obstructiva del sueño, que puede requerir el uso de dispositivos de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP).
Entre los procedimientos quirúrgicos desarrollados para tratar el síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) se encuentran la uvulopalatofaringoplastia, la uvuloplastia con láser, la roncoplastia con inyección, la ablación por radiofrecuencia y los implantes palatinos.
Señales de alerta de apnea del sueño
No todas las personas que roncan padecen SAOS, pero la mayoría de quienes sufren este trastorno sí presentan ronquidos intensos.
Cuando los ronquidos se acompañan de algunos de los siguientes síntomas, es recomendable buscar atención médica y considerar una evaluación especializada del sueño:
- Pausas en la respiración observadas durante el sueño.
- Somnolencia excesiva durante el día.
- Dificultad para concentrarse.
- Dolores de cabeza al despertar.
- Dolor de garganta por la mañana.
- Sueño intranquilo.
- Episodios de jadeo o sensación de asfixia durante la noche.
- Presión arterial alta.
- Dolor en el pecho durante la noche.
- Ronquidos tan intensos que interrumpen el sueño de la pareja.
- En niños, problemas de conducta, falta de concentración o bajo rendimiento escolar.
El SAOS suele caracterizarse por ronquidos fuertes seguidos de pausas en la respiración. Estas interrupciones pueden repetirse numerosas veces durante la noche y provocar despertares breves acompañados de resoplidos o jadeos.
Con el tiempo, este trastorno puede afectar seriamente la salud y la calidad de vida, por lo que nunca debe considerarse simplemente una molestia nocturna.
Sobre el autor
Enrique Chao Barona fue director editorial de la revista Expansión y cuenta con más de 25 años de experiencia en periodismo especializado en salud, industria farmacéutica y negocios. Actualmente dirige dos medios de comunicación especializados.

