Salud adultos mayores México: la epidemia ignorada y el abandono del gobierno

Desde el Legislativo

«El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres». — Platón

La crisis de salud en adultos mayores no es resultado del azar, sino de decisiones presupuestales que dejaron sin ejercer recursos clave para prevenir obesidad, diabetes y sus consecuencias.

Éctor Jaime Ramírez Barba

Salud adultos mayores México. El gobierno federal de Morena no solo les falló a las y los adultos mayores al desmantelar la protección en salud; además, dejó sin usar, de manera sistemática, miles de millones de pesos destinados justamente a prevenir el tsunami de sobrepeso, obesidad y diabetes que hoy documenta la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento (ENASEM) 2024. No es una tragedia inevitable de la biología ni del envejecimiento; es el resultado de decisiones políticas que, teniendo el diagnóstico y el presupuesto, prefirieron la simulación, el discurso y la propaganda antes que ejercer los recursos donde más se necesitaban.

Según la ENASEM, en 2024 el país tenía 32 millones de personas de 50 años y más; poco más de la mitad eran mujeres. De ellas, el 41.5% vive con hipertensión y el 25.5% con diabetes, lo que equivale a más de 13 millones de mayores hipertensos y alrededor de 8 millones con diabetes; si añadimos que cerca de un tercio presenta obesidad, hablamos de unos 10 millones de personas mayores con obesidad. La propia ENASEM, al seguir a la misma cohorte que tenía 50–59 años en 2012, muestra que la proporción de personas con diabetes en ese grupo casi se duplicó al llegar a 62–71 años en 2024 (de 16.0% a 28.1%).

México ha tenido al menos una década para anticipar que esta generación envejecería con múltiples enfermedades crónicas, discapacidad y síntomas depresivos; aun así, el gobierno decidió no ejercer a plenitud el presupuesto del programa especializado para prevenir exactamente estos problemas.

El costo del subejercicio en salud pública

El expediente del subejercicio del programa “Prevención y Control de Sobrepeso, Obesidad y Diabetes” es contundente. En 2020 se aprobaron 552.0 millones de pesos y se ejercieron 507.1 millones (subejercicio de 44.9 millones, 8.1%). En 2021, la brecha fue menor: de 567.7 millones aprobados, se gastaron 550.2 millones (17.5 millones sin gastar, 3.1%). A partir de 2022, el deterioro es evidente: se asignaron 582.3 millones y solo se ejercieron 411.6 millones, dejando 170.7 millones sin aplicar, casi un tercio del presupuesto (29.3%).

El año 2023 es el punto de quiebre: de 616.2 millones aprobados solo se ejercieron 48.9 millones; el subejercicio fue de 567.3 millones de pesos, es decir, 92.1% del presupuesto del programa, prácticamente todo. En 2024 se asignaron 885.5 millones, pero solo se gastaron 265.5 millones, lo que dejó 620.0 millones sin ejercer (70.0%). Incluso en 2025, pese a cierta recuperación, el programa dejó sin utilizar 180.6 millones de los 914.0 millones aprobados (19.8%).

Entre 2020 y 2025, el gobierno federal dejó sin ejercer más de mil millones de pesos acumulados en un programa diseñado para frenar la epidemia que afecta la salud de adultos mayores en México, como obesidad y diabetes que hoy golpea de lleno a las personas mayores.

Una generación que envejece con enfermedad y abandono

Mientras tanto, la ENASEM muestra la evidencia de esta política fallida: 9.3% de las personas de 50 años y más declaran al menos una limitación en actividades instrumentales de la vida diaria (compras, preparación de alimentos, manejo de dinero), es decir, cerca de 3 millones de personas mayores que ya no pueden arreglárselas solas. Un 38.5% sufrió al menos una caída en los últimos dos años (más de 12 millones de personas), y una fracción importante presentó fracturas de cadera u otros huesos.

Un tercio de las mujeres y casi uno de cada cinco hombres presentan cinco o más síntomas depresivos, con prevalencias que aumentan a medida que avanza la edad. Pese a ello, el 35.0% de las personas de 50+ años sigue cuidando a menores de 12 años o a personas adultas enfermas o con discapacidad, lo que equivale a alrededor de 11 millones de cuidadores mayores que sostienen al país con su salud deteriorada.

(Continuará la siguiente semana)

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